Sobre mí

Cómo empecé
Todo partió con una tienda online que hoy sigue funcionando y que todavía mantengo. Yo no sabía programar: sabía que había que vender por internet y que todo lo que encontraba era caro o imposible de entender. Así que me puse a aprender. De eso ya van dos años, y sigo haciendo lo mismo, solo que ahora para más gente.
Cómo trabajo
Me importa que un sitio se entienda sin que nadie tenga que explicarlo. Antes de elegir un color o una tipografía me pregunto quién lo va a usar: no es lo mismo una tienda de accesorios para veinteañeras que el sitio de una psicóloga. Adapto el diseño a la edad y a las costumbres de quien va a comprar, no a lo que está de moda entre diseñadores. Si tu clienta no encuentra el botón de comprar, el sitio no sirve, por bonito que se vea.